[4] La Ley De La Siembra y La Cosecha

     Los capítulos 8 y 9 de 2 Corintios son cruciales, para entender lo que es la ley de la Siembra y la Cosecha, o lo que se llama también, la ley del Dar y Recibir (Fil. 4:15).

     En Macedonia, tierra en el golfo de Tesalónica, tendiente hacia los grandes valles que se encuentran en las montañas, nos dice la Palabra, que la iglesia de Macedonia, entendieron lo que es esta ley (2 Cor. 8:1.4).  Esta iglesia, estando en grandes pruebas, problema de todos colores, y uno de esos colores era la pobreza extrema. Sin embargo no empece, decidieron con gozo ayudar a otras congregaciones. Y no solo con gozo, sino abundantemente, como si fueran ricos (2 Cor. 8:2).

     Esta es una actitud que todos debemos imitar, porque es una de las actitudes básicas que hacen germinar la semilla. Y ellos lo sabían. ¿Como lo sabían? Porque después que usted da, nada puede impedir que la ley de Dios se cumpla. Las leyes de El son inalterables. Usted podrá decir: “Yo doy a Dios sin interés”, aun así, su ley de bendición te alcanzara (Deu. 28:1-13). La actitud de: “dieron como si fueran ricos”, no era de orgullo, si no de desprendimiento, daban con gozo (2 Cor. 8:2).

     Hay personas que se entristecen porque ven a otros dando grandes cantidades de dinero y Dios prosperándolos en grande. Usted no se entristezca, empiece con el dinero que tenga, y a medida que el Señor le prospere aumente su donativo (2 Cor.9:10), porque los Macedonia dieron ejemplo de ello.

     Hay personas que dicen: “Yo no doy porque no tengo”, si todos hubiéramos pensado así, hoy Dios no nos hubiera prosperado. Por otro lado, si no damos no tendremos.

     “Dieron conforme a las finanzas que tenían” (2 Cor. 8:3). Cuando usted vaya desarrollando en el donar, de todo lo más que pueda (2 Cor. 8:3). Porque digo esto, porque mientras más dé más cosecha obtendrá, y esto no lo digo yo. Lo dicen las Escrituras (2 Cor. 9:10 ). Mientras más pronto desarrolle su confianza en donar, más ligero entrará en el club de los de: Libertad Financiera. Ya no tendrá que mirar los precios de los productos, sino el producto nada más. Cuando vaya ha echar  gasolina a su automóvil, no tendrá que mirar cuánto vale el litro, solamente llenara el tanque. Cuando vaya a un restaurante no mirara cuanto es el valor de un plato de langosta, sino solamente mirará el menú. Hoy día, yo soy testigo de eso, en mi propia vida.

     Cuando uno llega a comprender planamente, la ley de la siembra y la cosecha uno pide ha gritos en su corazón que en la iglesia pidan los donativos especiales porque sabe que hay bendición multiplicada. Cuando no lo hacían yo me preocupaba. Le pedía a Dios que se acordara de pedir los donativos, como nos dice: (2 Cor. 8:4). Por mi mente pasaban tantas cosas, como por ejemplo ayudar a la iglesia en todas sus áreas: los pagos y gastos del edificio donde nos congregábamos: luz, agua, empleados con sueldos, el fondo para los misioneros que enviábamos al extranjero, los que mandábamos ha buscar de otros países; se pueden comprar otros instrumentos musicales para expandir el grupo que se encarga de la música, equipos para el área administrativa, alquiler de satélites para continuar llevando el Evangelio al mundo entero. Cuando descubre, que el Dar es beneficioso no solamente para la obra de Dios sino para usted también, abrirá su Corazón.

     Mucha gente cree que la ofrenda es obligada (2 Cor. 8:8). Que el líder los presiona, esto no es así. Usted da si quiere, tiene toda la libertad para hacerlo: Dar un donativo bajo presión, o sin usted desearlo, equivale a que ese donativo no se multiplique (2 Cor. 9:10). Hay veces que por necesidades de una organización Cristiana o una institución, apremian a la gente; mi consejo es: tome su tiempo y luego envíe su donativo. Recuerde: puede perder una oportunidad de dar, pero Dios le dará otro momento de sembrar su semilla y cosecharla en abundancia (2 Cor. 9:10). Hay personas que piensan que el donativo es algo material que no tiene que ver con lo spiritual, pero se equivocan. El primer donativo lo dio Dios en la cruz, a Jesús, su hijo y trajo a través de El a millones? ¿Y qué es lo que trae Jesús a nuestras vidas? Abundancia. Por lo tanto, el dar y recibir es un símbolo de esa Grandeza y por eso es premiada. El sistema de finanzas Bíblica, no fue creado por Dios por crearlo, El tenia una finalidad, sanar la necesidad y la pobreza de otros (Deut. 8:18); no solamente eso, cuando usted ayuda, usted también será ayudado por Dios.

     Hay gente que dice, que si Cristo fue pobre ¿por qué la iglesia habla de prosperidad financiera? Tengo que aclarar en este mensaje La Ley De La Siembra Y La Cosecha, el texto que dice: “Cristo siendo rico, se hizo pobre, para que ustedes fueran enriquecidos” (2 Cor. 8:9). Cuando dice: “Cristo siendo rico” quiere decir que Cristo es rico. Pero sigue el texto diciendo: “se hizo pobre, para que ustedes fueran enriquecidos”. Lo que quiere expresar, que siendo el dueño y creador del universo (Juan 1:1-3), fue un Hombre modesto, y esto para darnos ejemplo de cómo debemos ser nosotros en la abundancia.

     Y en este capítulo Bíblico, y en este texto (2 Cor. 9:8), están implicadas las finanzas.

     Esta ley de la siembra y la cosecha es universal. O sea que aplica para no cristianos como para cristianos. Y uno de los textos donde se habla de la ley universal desde el punto de vista de la agricultura es (2 Cor. 9:6), y no todos los agricultores son cristianos. La Palabra de Dios habla del 30%, 60% y 100% por 1(Mar:4:8).  Ahora, que quiere decir con esto, cuando usted coge de su donativo y se lo come, obtendrá el 30% de beneficio. Cuando toma una porción del donativo para sus necesidades o instituciones benéficas obtendrá 60%. Pero cuando da para la expansión del Evangelio alcanzara 100% por 1 de su inversión ( Mar.4:1-8).

     Hay muchas personas que piensan que la ley dar y recibir es buena, y que le puede hacer mucho bien a los individuos (2 Cor.  8:10), pero hasta ahí llegan sus Buenos deseos, el miedo los paraliza. Si hay un enemigo poderoso en la mente y Corazón de una persona, ese es el miedo. El miedo no solamente inmoviliza para alcanzar la prosperidad financier, sino cualquier meta que usted se proponga. Si existe temor, debe pedirle a Dios que se lo quite. Solamente esforzándose y siendo valiente (Jos. 1:6-9) podrá obtener Victoria en sus objetivos futuras. Después que de este paso tan importante, y ver que esta ley da resultados, su confianza crecerá. Y está en una verdad práctica, tanto en lo espiritual como material. Los hombres como Abraham, Jacob, David, Salomón, etc. fueron ricos. Si Dios hubiera estado en contra de que (las personas y) sus hijos fueran ricos, estos hombres jamás hubieran alcanzado riquezas financieras.

     El país más rico del mundo, son los Estados Unidos de América. Los hombres como: John Rockefeller, Walt Disney, Henry Ford, etc., son de los hombres más ricos que existieron y que existen en este país. La nación donde más millonarios existen. El nacimiento de Norteamérica, tiene una base Cristiana. El dicho practico del estadounidense sobre la inversión, nace de las Escrituras: “El que siembra poco, poco recogerá; el que siembra mucho, mucho recogerá” (2 Cor. 9:6).

     Esta ley del dar y recibir, es universal como afirmé. Vi como esta ley se reafirma en  los seres humanos. En una ocasión conocí a un pastor que estaba construyendo su templo sólo, y apenas tenía el dinero para su edificación. Pero un día se acerco un hombre no cristiano, lo saludo, y el reverendo empezó a hablar. En ese hablar, le conto al extraño la necesidad económica que tenia para levantar su iglesia. El hombre lo observaba y lo oía con mucha atención. Cuando el prelado termino de hablar, el hombre le dijo: “Quiero decirle que soy contratista, y quiero decirle tambien, que le daré $300,000 para la construcción de su obra”. El pastor abrió sus ojos en su sorpresa, y le pregunto: “Pero ese dinero, ¿es en calidad de préstamo…? El muy tranquilo le dijo: “No me lo tienes que devolver”. El reverendo no salía de su asombro, y le dio las gracias.

     Esta persona bondadosa, en esos días salía para el estado de la Florida (E.U.A.). Y estando en Florida decidió probar en la lotería y obtuvo un premio de $1,000,000.

     La palabra de Dios dice que El no tiene acepción de persona (Luc. 20:21). El cristiano que siembra una semilla de pera, cosechara, peras; y la persona no cristiana, que siembra una semilla de pera, cosechara, peras. La ley no cambia

     Yo no sé como Él multiplica la semilla, lo que yo sé, es que la multiplica.

     Yo no sé como Él multiplica los donativos, yo lo que sé, es que los multiplica (2 Cor.9:10).

     Satanás ha tratado de hacer una obra nefasta en la iglesia universal de Jesucristo, entorpeciendo para que no crezca, sembrando falta de Fe en este principio maravilloso. Y al hombre no cristiano para que se mantenga en  la pobreza. Las ventajas de este principio son grandes para las personas como para las naciones, puede hacer rico a un ser humano, pero puede hacer rico a un país, ¿por qué? Porque son más los donativos que se generan en una nación que en otra.

     No tenga temor. No se desmotive por el que digan que el dinero es malo; es del diablo que lo va a destruir; que ya los ricos están hechos; etc. El único daño que le puede hacer el dinero es: que usted sea un egoísta o que no lo tenga. El dinero no solo le facilitará su subsistencia, le facilitará sus más gratos y grandes sueños que pueda tener, como: un automóvil, casa, una carrera universitaria, negocio y desarrollarlo en cadena, viaje a Europa, etc.

     Yo se que esos sueños no tienen límites, pero si entiende y realiza el plan financiero de nuestro Padre Celestial, no serán mas una quimera, llegara hacer una realidad palpable.

     Hay personas que se preocupan demasiado, aún entendiendo casi todo el plan económico de Dios. Y dicen: “Yo entiendo el plan económico del Señor, y tengo el deseo de empezar, pero no puedo empezar porque no tengo dinero”. Mi querido amigo  o hermana, no necesita tener dinero, primero: el dinero no es suyo, el dinero es de Dios; y segundo: Dios ha prometido proveerle el dinero (Deu. 8:18), para que pueda entrar en el sistema económico Bíblico.

     Pídale al Señor que le provea en una oración sencilla, de esta manera: “Señor, quiero entrar en tu sistema de Dar y Recibir, y Tú has prometido en la Palabra Santa proveerme de semilla (2 Cor. 9:10) para sembrar y cosechar. En el nombre de Jesús”. Si usted no es cristiano, no es necesario que haga esta oración, porque en las oraciones de nuestro ministerio estará incluida.

     Cuando el Señor le provea la semilla (dinero), tome parte y empiece con el Plan. Quiero hacer una salvedad, no se coma la semilla, porque no va ha obtener ningún beneficio.

     Es importante para la conceptualización de todo este mensaje saber que la prosperidad no solamente se refiere al dinero sino también a todos los beneficios que Dios le da al cristiano durante toda su vida. La contestación es si y no. Y me explico, cuando un cristiano le sirve a Dios con objetivo, funciona el sí. Pero cuando el cristiano le sirve sin objetivo, la contestación es no. Y no digo esto en el sentido de que no reciba otras bendiciones, pero no son objetivas. Cuando usted entra en la siembra y la cosecha esto funciona en esta manera: si regala camisas, recibirá camisas; si siembra semillas de manzanas, recibirá una cosecha de manzanas; si siembra semillas de pera, recibirá pera. Por lo tanto, si hace un donativo en dinero, recibirá dinero. Este procedimiento se llama: Ley de la Siembra y la Cosecha (Gen. 1:11,12).

     Usted es rico porque obtuvo una herencia; nació en una familia rica; tiene acciones en Walt Street; tiene un negocio de éxito; y otros.

     Supongamos que esto es así, ¿que seguridad tiene que mantendrán las riquezas permanentemente? La palabra de Dios dice que nadie conoce el futuro (Mat.24:1-36).

     En las finanzas del mundo, pueden ocurrir muchos descalabros, o por nuestra culpa o si n ella. Pero en el plan financiero de Nuestro Padre Celestial, nunca se irá a la bancarrota. Mientras esté aportando, siempre recibirá su reembolso y más. “Dad, y se os dará; medida Buena, apretada, remecida y derramándose darán en nuestro regazo” (LUC. 6:38). Dicho de otra manera, tendrán siempre dinero en el banco y su bolsillo.

Este mensaje fue publicado en Religión.

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